jueves, 30 de julio de 2020

En busca de lo abstracto.

En busca de lo abstracto.

Las palabras ya están escritas, se pronunciaron y ahora esperan a ser revividas en tu mente. Tal vez, el azar ha deparado algo más preciso o más arduo sin propósito visible. Pero cada objeto oculto puede provocar lo inquebrantable.

Sé que abundan individuos que dominan disciplinas diversas, pero no capaces de inventar y de enfrentarse a lo ignoto por alguien que es concreta. También otros pueden ser capaces de provocar pensamientos. Siempre la incógnita está en, que buscan. Sé que muchos posiblemente no serían capaces de subordinar sus planes e inventos a una nueva forma rigurosa por conocer y vivir. Espero no caer en la trampa de lo simple, ser lo suficiente modesto para encontrar en tu mirada los secretos que desvelarían y tranquilizarían el pensamiento. No sé si sucumba a una terrible claridad, pero enfrentaría en un mundo de luz, matices de sombras que den garantías a una verdadera comprensión e interpretación, por tu compañía. Un plan tan basto exclusivamente se concreta en la vida completa. Mis contribuciones ahora son un mero caos. Un universo visible que por ahora es una perspectiva, pero no por ello, reducido. O me avecino a un irresponsable supuesto permiso por mi imaginación. Con notas de manera provisional y faltas de formulaciones. Interpretando a una sirena interminable. De la cual no sé lo que piensa. Pero sus letras determinan lo que probablemente se encuentra detrás de la ciencia.

Yo pienso que lo que sé y lo que podría saber no merece la continua atención de todos los humanos. Tal vez me atrevo a pedir complicidad y confidencia que podría no llegar, pero me arriesgaría en este angustioso camino de la vida de contradicciones por un todo. Son una serie de actos heterogéneos desconocidos. Entendiendo que es un hecho que se dio de manera fortuita. Pediría que me ayudes a entender el tiempo. Compartir tu vida, tu conocimiento, tu complejidad y todo lo que la acompaña. Caminar sin temor, pero sabiendo que la pérdida está presente para que no se acerque en el destino.

Contigo ha surgido una creatividad insospechada, porque ante tu sencillez, tus silencios, tus respuestas, tu gracia, tú amabilidad y tus cumplidos, he depuesto mi neutralidad, una cualidad que posiblemente ha sido mi forma de aparecer en el mundo. Pero es que me inclino a saber de ti. A querer preguntar, pero sin saber qué. A esperar de ti algo que no debo esperar, que solo debe ser lo que quieras compartir.

Te admiro y eso es lo que me mantiene en vilo. No sé cómo responderás a estas circunstancias. Que las explícitas e implícitas afirmaciones son parte de un ayer, que las implicaciones están dadas, pero no resueltas. Igualmente siento que atestiguó una posibilidad que no conozco, pero me atrevo. Una luz que me guía parece que no brilla de forma constante para llegar. Es el asunto de que el tiempo tuvo que ser, los hechos acontecer, las experiencias sentirse, para que apareciéramos enfrente. Y porque quisiste, pudo ser permisible. Cuando te hablo, el mundo parece más interesante. Encuentro la curiosidad como si se tratase de un tesoro que descubro de a poco, que no se agota, que logra conjuntarse a su manera.

Debo fingir con premura y con la suerte de la locura, que la realidad se aproximará al encuentro por tu hermosura. Podrías ser mi desventura y mi dicha. Puedo fingir que el pasado no afecta, pero que sería de mi si no lo entendiera por sus efectos y no causas. Los pensadores han tratado de encontrar acuerdos por aquello que está más allá de la existencia de las cosas. Yo te encuentro como un enigma que no pretendo descifrar, que no busco, que solo deseo que pueda hacerse inagotable. Hasta una verdad. Y una verdad vale más por su intención que por sus enunciados.

Siempre pienso que no tendré respuesta. Que tu palabra de cortesía se queda congelada para mi manera de creer en el cosmos. He observado la figura que acompaña tu voz. Hay fascinación en ella por el complemento que la rodea. Tú voz es el preludio del cambio en una vida. Pienso que vale la pena subrayar aquello que podría ser un emblema de la pasión por el tiempo.

El tiempo parece que pasa deprisa, pero este tiempo no es completo. Creo que es peligroso para un hombre como yo, ver en las ilusiones, incluso cuando parece que se configuran con una conveniencia en la espera del tiempo. Pero no caigo en simulacros, esto no es una ilusión, se avecina la preeminencia de la unicidad. No soy un hombre común, no según mi criterio. Soy como todos, con huesos y músculos, pero generado por ideas, eso creo. Vivo en el escenario de la imagen de un pasado tratando de comprender un presente, sin prometerme un futuro. Soy trágicamente de la misma sustancia con la que otros han vivido sin vivir. Tiempo. Existo porque tengo un sueño, porque te sueño. Sueño que me sueño o simplemente prefiero el sueño en que te veo. Algunos Filósofos han contemplado para sugerir que los sueños son la realidad y otros tantos poetas que la realidad es una pesadilla y es mejor vivir el sueño. Acaso, ¿no existe siquiera la sombra de un sueño mientras estamos despiertos? He soñado contigo. Simplemente no quiero explicaciones. La claridad de lo que he soñado puede que esté hecha en la realidad, hasta el más minúsculo detalle y aún no lo sé. Un mundo de posibilidades está en un rango más definido con cada frase que han emitido las voces y todo enunciado sobre la verdad. Posiblemente no nos veamos pronto. No controlamos hoy lo indivisible.

Resumiendo: “sujeto a lo absurdo, donde el alma no se complacería en la simple materia. Despiertas el espíritu inconsciente y onírico, para que florezca en la conciencia”.

DPG

30 de julio de 2020

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