sábado, 1 de agosto de 2020

verdad o sorpresa... ?

Esnedy Imprescindible y apreciada mía

Me da muchísima alegría leerte. Tan parecida esta en mi tu voz, que siento que no soy yo quien pronuncia tus palabras. Estoy abrumado y aliviado a la vez, porque el mundo debía acontecer, para encontrarnos. Esta mañana me vi sorprendido, no esperaba que me escribieras tan pronto, aun cuando sabía que me escribirías. Eres tan buena y tan hermosa, y sólo puedo verte en la distancia. Que parece como si el mundo nos quiera mantener a salvo para el momento de nuestro encuentro.

Únicamente tengo palabras de gratitud para tu bienvenida. y aprovecho el brío que me da leerte tantas veces, que me dispongo para nosotros, para lo construido. Tienes tanta verdad en tu pregunta y en tus respuestas. Lo que pasaría podría ser una diferencia inconcebible que nos atrape. Yo sigo manteniendo el mismo ímpetu, no estoy de visita. No estoy por una semana, no me quiero quedar sin tu mirada en la madrugada. No quiero una historia como si fuera de literatura donde abundan ilusiones. Tu sinceridad, hace que mi exegesis sea una manera de conversación y no una añoranza. Produces una profunda conmoción, con cada fotografía, con cada comentario, con tus apuntes y distinciones, con tus definiciones y frases. Tu inteligencia me atrae, es el puente que me regresa a la realidad de mis quimeras. Me haces querer vivir la inmortalidad de unas frases, dada mi practica deficiente y modesta teoría.

Yo acepto tu invitación a quedarme, a no pensar en un título pero que sepas que el compromiso es único, e insuperable. A quedarme contigo, con nosotros, todos los días, a seguir por un todo y que representes la palabra feliz. Porque vamos que vamos. Tú formalización la acepto, no exclusivamente por su etimología, sino por la visión que tenemos. Y que estremezca en nosotros esa estructura para explicar este hecho.

Por ahora, te dejo un escrito para nuestro proyecto a dos manos. Espero te agrade, pero pienso que me gustara describir esta ciudad que ha sido testigo de que nos encontramos.

Realizarás frases correctas bajo la sombra de la gramática. Usaras la gramática como una línea divisoria como juicio. Te reirás de aquel que no se cobije bajo la misma. Creerás que es común que cualquiera sepa hacerlo. Dividirás las ideas por las palabras inexistentes que dices a diario pero que no representan nada en el mundo. Tendrás un motivo dialéctico que convertirás en método sobre lo que es válido y correcto. Desecharas ideas por ser falacias, pero al ser confusas y oscuras, las abrazarás como si la lucidez fuera lo que guardan. Retomarás un pensamiento que obstruya lo simple, que sea distinguido y riguroso, no por el tiempo sino por lo que es acorde en su sustento racional que no olvida lo sensible -la obra-. Tomarás las convenciones de la lengua, usarás otra para engañar al profano y reducir al snob. Invertirás el tiempo en desacreditar tu ignorancia, porque el tiempo es lo suficientemente lento cuando quieres aprovecharlo realmente. Te esperaré, porque me esperas a las dos. Hoy te elijo.

Te deseo toda la felicidad

DPG

1 de agosto de 2020

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